Ronda está partida en dos por el Tajo, un desfiladero de más de cien metros excavado por el río Guadalevín, y el Puente Nuevo une sus dos mitades. Es la ciudad más visitada del interior de Málaga y, aunque merece más tiempo, la mayoría de la gente la conoce en una excursión desde la capital o la costa. Por eso esta guía está pensada para ver Ronda en un día: cómo llegar, dónde aparcar y un plan por franjas para no perderte lo esencial.
Información práctica
- Desde Málaga en coche: unos 100 km por la A-357 y la A-367, pasando cerca de Ardales; cuenta con hora y media larga.
- Desde la Costa del Sol: desde Marbella o San Pedro Alcántara se sube por la A-397, una carretera de montaña con muchas curvas y vistas a la Serranía, en algo menos de una hora.
- En autobús: hay líneas regulares desde la estación de autobuses de Málaga; el viaje ronda las dos horas según la ruta.
- En tren: no hay tren directo desde Málaga; normalmente hay que hacer transbordo en Antequera-Santa Ana. Además, el tramo entre Ronda y Antequera ha tenido cortes por obras con autobús de sustitución, así que revisa el estado antes de comprar.
- Aparcamiento: no entres con el coche en el casco antiguo: calles estrechas, tramos peatonales y plazas para residentes. Lo más cómodo son los aparcamientos subterráneos de la avenida Martínez Astein y de la Plaza del Socorro, de pago, a pocos minutos a pie del Puente Nuevo.
- Mejor época: primavera y otoño. En verano el calor aprieta a mediodía y en invierno puede hacer bastante frío: Ronda está a unos 750 metros de altitud.
- Comarca: Ronda es la capital de la Serranía de Ronda.
Ronda en un día: el plan por franjas
El casco histórico se recorre a pie y las distancias son cortas, pero hay cuestas y escaleras. Lleva calzado cómodo y empieza pronto: a partir de media mañana llegan los autobuses de excursiones.
Mañana: el Mercadillo, la plaza de toros y el Puente Nuevo
Empieza por el barrio del Mercadillo, la parte «nueva» de la ciudad. Pasea por la Alameda del Tajo y sus balcones colgados sobre el vacío, y acércate a la Plaza de Toros de la Real Maestranza, una de las más antiguas de España, que se puede visitar junto al Museo de Ronda.
De ahí, al Puente Nuevo, el gran símbolo de Ronda, terminado a finales del siglo XVIII sobre el Tajo. Mira el desfiladero desde los miradores a ambos lados. Te contamos su historia, cómo se formó el desfiladero y los mejores puntos para verlo en nuestra guía del Tajo de Ronda.
Mediodía: la Ciudad y la comida
Cruza el puente hacia La Ciudad, el barrio de origen andalusí. Aquí están la Iglesia de Santa María la Mayor, levantada sobre la antigua mezquita, y el Palacio de Mondragón, con sus patios y vistas. Es buen momento para parar a comer: la Serranía tiene cocina de interior, con guisos, carnes y chacinas, rabo de toro y dulces de tradición conventual.
Tarde: hacia el río y el atardecer
Por la tarde baja hacia el río: la Casa del Rey Moro, con su mina excavada en la roca hasta el agua, los Baños Árabes, de los mejor conservados de la Península, y el Puente Viejo y el Arco de Felipe V.
Termina el día bajando por los caminos que salen bajo el casco antiguo hasta la parte baja del Tajo: desde abajo se tiene la foto más famosa del Puente Nuevo, y a última hora la luz es preciosa. Ten en cuenta que luego toca subir.
Si tienes más tiempo: Acinipo y la Serranía
A unos 20 km de Ronda están las ruinas de Acinipo, la ciudad romana conocida como «Ronda la Vieja», con su teatro romano encajado en la roca y vistas sobre media Serranía. Te lo explicamos en nuestro artículo sobre la ciudad romana de Acinipo.
Ronda es también la puerta de los pueblos blancos de la Serranía:
- Arriate: a solo unos kilómetros, con mucha vida en sus fiestas. Este octubre celebró su Fiesta en el Aire, del 9 al 11 de octubre.
- Valle del Genal: pueblos diminutos entre castaños que en otoño se tiñen de cobre. En Pujerra se celebra la Fiesta de la Castaña, entre finales de octubre y principios de noviembre, con fecha aún por confirmar.
- Sierra de las Nieves: el parque nacional queda al este de Ronda, con pinsapares y rutas de montaña. Te lo contamos en nuestra guía de la Sierra de las Nieves.
Qué comer y beber en Ronda
La cocina rondeña es de sierra: sopas y cocidos en invierno, carne de caza, chacinas, quesos de cabra y dulces de convento. Y para acompañar, vino de la tierra: los alrededores de Ronda forman una de las zonas de la D.O. Sierras de Málaga, con bodegas que abren para visitas y catas.
Fiestas en Ronda
- Feria de Pedro Romero: a principios de septiembre, con la célebre Corrida Goyesca y las Damas Goyescas paseando por la ciudad con trajes del siglo XVIII. En 2026 se celebró del 1 al 6 de septiembre.
- Semana Santa: procesiones por las calles del casco antiguo, con el Tajo como telón de fondo.
- Ronda Romántica: en primavera, la ciudad recrea su pasado de viajeros románticos y bandoleros.
Preguntas frecuentes
¿Se puede ver Ronda en un día?
Sí. En un día bien aprovechado ves el Puente Nuevo, la plaza de toros, la Ciudad y la bajada al río. Para sumar Acinipo, bodegas o los pueblos de la Serranía, mejor dos días.
¿Dónde aparcar en Ronda?
En los aparcamientos de pago de la avenida Martínez Astein o la Plaza del Socorro, a pocos minutos del centro. Evita entrar con el coche en el casco antiguo.
¿Se puede ir a Ronda desde Málaga sin coche?
Sí, en autobús desde la estación de autobuses de Málaga, unas dos horas de viaje. En tren hay que hacer transbordo y conviene revisar antes el estado de la línea.
¿Qué es lo imprescindible de Ronda?
El Puente Nuevo y el Tajo, visto desde arriba y desde abajo. Si solo tienes unas horas, dedícalas a eso y a pasear por la Ciudad.
Ronda, la ciudad que se mira desde el abismo
Ronda impresiona la primera vez que te asomas al Tajo y vuelve a hacerlo cuando lo ves desde abajo, al atardecer. Ven temprano, deja el coche fuera del casco antiguo y, si puedes, quédate a dormir para recorrer después la Serranía y sus pueblos blancos. ¡No te vas a arrepentir!





